HiBill es un registro del dinero que se mueve entre amigos: las cenas que pagó alguien, los depósitos que alguien adelantó, esos cincuenta que de otro modo se olvidarían. No se conecta a tu banco ni guarda dinero. Tú le cuentas lo que pasó; la app lo recuerda, mantiene un saldo claro con cada persona con la que compartes gastos y no molesta hasta que quieres mirarlo.
Este es un recorrido por cómo funciona HiBill de verdad, empezando por el modelo, porque el modelo es lo importante.
Dos tipos de transacción, un solo historial
Todo el dinero que se mueve entre amigos es una de dos cosas, y HiBill tiene exactamente dos tipos de transacción para ello:
Un gasto: una persona pagó y varias lo comparten. La cena, el alquiler, la absurda excursión a IKEA. Tiene quien pagó (o varias personas que pagaron), participantes y un reparto.
Una transferencia: el dinero cambió de manos. Le devolviste el dinero a Sam, o le prestaste efectivo a Casey. Sin reparto ni recibo; el saldo simplemente se mueve en el sentido correcto.
La mayoría de las apps los tratan como funciones distintas: los gastos por un lado y, por otro, un proceso aparte para «saldar cuentas». HiBill los junta en un único historial cronológico con cada persona: los gastos y las transferencias que los saldan, intercalados en el orden en que ocurrieron. Abre la página de cualquier persona con quien compartas gastos y leerás la historia completa (quién hizo qué, por quién y cuándo) y, encima, una sola cifra: el saldo.

Ese saldo viene con una frase en lenguaje llano. No es una cifra suelta en una tabla, sino el importe con una frase debajo («Max Keller te debe», «le debes a Anna Lopes»): la cifra contada como una relación, que es lo que de verdad es.
Añadir un gasto: escríbelo o fotografíalo
La vía rápida es escribirlo en una frase, con tus palabras (por ejemplo, cena 84 con max y anna ayer), en el campo de arriba de la pantalla de inicio, o desde cualquier sitio con Añadir gasto (⌘K). Pulsa Leer, la IA lo convierte en una revisión, la compruebas y pulsas Añadir; antes de eso no se guarda nada. Cuando a partes iguales no es justo, la propia revisión tiene opciones de verdad: dividir por importe, por porcentaje o por artículos, con varias personas que pagan una misma cuenta y cantidades por artículo («ella se comió dos de las gyozas»).

La vía aún más rápida, para el papel de verdad: adjunta la foto del recibo en el campo de frase, márcala como Recibo, escribe con quién lo compartiste y pulsa Leer. HiBill lee el total, la moneda, la fecha y cada uno de los artículos en la misma revisión: compruébala y pulsa Añadir. Si hace falta, asigna los artículos a cada persona o cambia el reparto más tarde con Editar. El impuesto y la propina se reparten en proporción a los artículos de cada persona.
Para las cuentas grandes de grupo hay una tercera vía: compartir el gasto con un enlace. Cada persona lo abre en su teléfono y elige los artículos que tomó; lo que nadie elija se queda a cargo de quien pagó. Nadie tiene que interrogar a toda la mesa.
Los saldos son entre personas; los grupos reúnen lo demás
La postura de fondo de HiBill: no hay botes de grupo. Cada saldo es entre exactamente dos personas. Con cada amigo tienes un único historial entre los dos, da igual en cuántos contextos se mueva el dinero: el piso, el viaje y la cuenta de cafés que se va acumulando caen todos en la misma línea clara.
Los grupos sirven para conectar y ordenar, no para llevar la contabilidad. Un grupo es una lista de miembros con nombre: «Fin de semana en Lisboa», «Piso 4B». Crea uno, enseña el código QR o comparte el enlace, y todos los que se unan quedan conectados con todos los demás con un toque. A partir de ahí puedes añadir a toda la lista a un gasto de una vez, y etiquetar transacciones con el grupo para que el viaje se lea como un solo historial en su página.

Pero el grupo no tiene saldo propio; el dinero siempre se salda de persona a persona. Tampoco tiene un total del viaje, porque la lista muestra las transacciones en las que participaste tú, no las de todos. Archiva el grupo después del viaje y todas las transacciones y los saldos se quedan intactos.
Para el amigo que no quiere instalar nada: añádelo como contacto provisional y lleva las cuentas con normalidad. Si se registra más tarde, una solicitud de fusión, que tiene que aprobar, vincula todo el historial del contacto provisional a su cuenta real.
Saldar cuentas
Cuando alguien te devuelve el dinero, anota una transferencia y verás cómo el saldo baja hasta quedar «en paz». Si el saldo de alguien lleva tiempo ahí parado, puedes enviarle un recordatorio en lugar de escribirle un mensaje incómodo.
Dos herramientas más ayudan a que los saldos se reduzcan solos:
Saldos en varias monedas. Los gastos se anotan en la moneda en que realmente se pagaron (USD, EUR, GBP y unas 35 más, detectadas automáticamente en los recibos escaneados) y el saldo con cada persona se lleva por moneda, así que €40 que te deben y £15 que debes tú siguen siendo dos datos exactos en lugar de una estimación borrosa.
Simplificación de deudas. Cuando las deudas forman un círculo (tú le debes a Alex, Alex le debe a Sam y Sam te debe a ti), HiBill puede cancelar el círculo. No cambia de manos ningún dinero; una entrada visible del sistema registra exactamente qué se compensó, así que el saldo nunca cambia de forma misteriosa.
Puedes buscar tus transacciones por título cuando solo recuerdas «aquello del aeropuerto en junio».
Lo que HiBill no hace, a propósito
No se conecta al banco: HiBill es una herramienta para recordar, no un monedero, y las transferencias se anotan cuando ocurren entre personas, no cuando el banco las procesa. No tiene cuentas de grupo, por lo explicado arriba. Y no analiza el contenido de tus transacciones: tus datos no se venden, y lo que anotas sigue siendo tuyo.
Cuánto cuesta
El plan Free es gratis para siempre: transacciones ilimitadas, 1 GB de almacenamiento para recibos y archivos adjuntos, cinco escaneos de recibos con IA y 50 lecturas de frases con IA al mes, y espacio para 2000 contactos provisionales y 200 grupos. Pro, por $4.99 al mes, sube los límites (10 GB de almacenamiento, 100 escaneos y 1000 lecturas de frases al mes, 100 MB por archivo) para quien lo añade o lo escanea todo. Sin planes de grupo, sin pagar por usuario, sin permanencia anual: un grupo lleno de amigos no le cuesta nada a nadie.
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